I
Tus ojos de caramelo
atrapan a quien te mira
y aunque prometes el cielo
tus promesas son mentira.
Corazón sin corazón,
quién te arrancara del alma,
quién perdiera la razón,
quién olvidara que existes
corazón sin corazón.
II
Pedí que no me engañaras
aunque pasaras de largo,
que fueras agüita clara
y fuistes veneno amargo.
III
Eres la manzana roja
del arbol del paraíso,
que a cualquiera se le antoja
pero que esconde un hechizo.
IV
No te paso la factura,
lo que te dí fue un regalo,
el precio de una locura
el castigo de un pecado.
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