El camino del olvido
es empinado y largo,
muchos son los recodos,
muchas las lágrimas,
se cansan los ojos
de mirar hacia atrás
llorando.
Pesados hierros
son los momentos hermosos
con que carga el alma,
tristes las atalayas
donde el ayer se divisa
aún tan cercano.
.
Tengo un castillo en el aire,
ni soy bueno ni soy malo,
Quijote sin Rocinante,
caballero sin caballo,
luchando contra Gigantes.
.
Cuando paso por tu calle
una tristeza sin causa
corre libre por mi sangre.
.
Este invierno
que otros llaman primavera
en que hay lágrimas de rocío
en los naranjos,
saladas y blancas,
siento el frío acerado
de la tarde cálida
mordiendo el recuerdo de tus besos
como un lobo salvaje,
solitario y hambriento.
La claridad azul
de un cielo limpio
refleja una tristeza
negra y honda
que habita el interior
de mi alma rota.
Me duelen
las canciones de los pájaros,
el repique feliz
de las campanas,
el alegre murmullo de la fuente
repitiendo tu nombre
sin descanso.
Odio las esquinas de las calles
donde espero encontrarte
y no te encuentro,
los rojos geranios
florecidos como labios
en mi memoria,
que miran sin ojos
desde los balcones.
Escucho las risas
de las muchachas
con la ansiedad oculta
del que se desangra
gota a gota
de vida,
temiendo que en el brillo
fugaz de sus pupilas
encuentre la nostalgia evocadora
de tu amor perdido.
.
Debía ser otoño,
recuerdo que llovía,
ladraban los perros en el patio
rabiosos de tormenta,
presintiendo impotentes
la lujuria ajena.
Tu cuerpo fue un regalo
que se entregaba
para el dulce castigo
de mis manos.
Te rendiste, sumisa,
al suplicio inventado
de mis ganas.
Ese día,
marcada a fuego
en la piel
con mis deseos,
anocheciste esclava,
desnuda
y encadenada
a una libertad nueva.
.
E
l olvido que es clemente
me indultó de la condena
que sufría por quererte,
ahora que pagué mi pena
no quiero volver a verte.
Escribir
con sangre del alma,
esa que brota a chorros
del desgarro
colmando de sombras
los tinteros,
donde bebe la pluma
tinta amarga,
el veneno mortal
de la tristeza.
Escribir
con sangre del alma,
aprovechar la hemorragia
para regar,
tiñéndolo de rojo,
el papel
con garabatos, nostalgias
y palabras.
.