Lo mismo ríe que llora
mi corazón por tu culpa
según el día y la hora.
.
El río con su murmullo
va repetiendo un te quiero
que ya no es mío ni tuyo.
.
.
En la vieja plazuela,
de madrugada,
en la fuente de piedra
cantaba el agua.
Y repetía
tu nombre en cada gota
de agúita fría.
.
Muerto prefiero verme
antes que preso,
déjame que al marcharme
me lleve un beso.
Que allá en el monte
lo guardaré en la raya
del horizonte.